El posible agotamiento -en un futuro no muy lejano- de las fuentes de energía tradicionales (combustibles fósiles y nucleares), así como la notoria insuficiencia de la energía hidráulica para satisfacer la creciente demanda energética, ha dirigido los esfuerzos de investigación hacia otras energías alternativas; se trata de energías renovables (su origen radica en el Sol), cuyo aprovechamiento a escala industrial se encuentra, por lo general, en fase de experimentación y sometido a enormes dificultades tecnológicas.
En este momento, todas ellas suponen solo un porcentaje muy pequeño del abastecimiento energético de los países desarrollados, si bien es de esperar que se vaya incrementando en años venideros.
En este caso, abordamos el estudio de estas nuevas energías -solar, eólica, geotérmica y de biomasa- cuya utilización da lugar a un mínimo impacto medioambiental, aspecto muy importante en estos momentos en que nuestro planeta está sometido a un creciente proceso de degradación.



